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Pagina 4 de 7 Después de codirigir Millions like us (Millones como nosotros, 1943) y Waterloo road (1944), para Gainsborough inspiradas por las directrices del Ministerio de Propaganda, Launder y Gilliat produjeron dos de los filmes más sobresalientes de este periodo, The Rake's Progress (1945) y I see a dark stranger (1946). Lean, montador de Pigmalión (1938, Asquith), y de One of our aircraft is missing (Uno de nuestros aviones se ha perdido, 1942, Powell), tras situarse como director en Two cities con Sangre, sudor y lágrimas (1942), continuó dirigiendo La vida manda (1944), Breve encuentro (1945), Un espíritu burlón (1945) y Cadenas rotas (1946), protagonizadas por actores de la talla de Rex Harrison, Celia Johnson, Trevor Howard o Alec Guinness. Mientras, los costes iban aumentando y las dos películas patrióticas, en technicolor, Enrique V (1944), coescrita, producida y dirigida por Laurence Olivier, y César y Cleopatra (1945), de Gabriel Pascal, sobrepasaron ampliamente lo presupuestado. La última se convirtió con 1,27 millones de libras en la producción británica más costosa de la época. Rank creía erróneamente que, aunque otros hubieran fracasado él podría entrar en el mercado estadounidense, y continuó financiando las películas de Powell y Pressburger A vida o muerte (1946), Narciso negro (1947) y Las zapatillas rojas (1948), además de las de Gilliat y Launder, cuya producción era menos costosa, Green for danger (1947),Captain Boycott (1947), y La isla perdida (1948). En la década de 1950, cuando Rank decidió economizar, muchos directores a los que él había financiado durante la guerra, lo dejaron para ir a trabajar con Korda, que se había establecido de nuevo en Inglaterra, en los estudios Isleworth, donde produjo El tercer hombre (1949), de Carol Reed. Con esta nueva sacudida a la producción británica, el dinero de los inversores escaseaba de nuevo. El gobierno finalmente estableció la esperada National Film Finance Corporation (NFFC), banco nacional del cine, y creó un impuesto a la entrada de películas --el Eady Levy-- cuyos ingresos se destinaban directamente a los productores británicos. La NFFC manejó fondos por importe de 6 millones de libras, concediendo subvenciones a proyectos seleccionados, mientras que la Eady Levy atrajo al Reino Unido a productores estadounidenses como Sam Spiegel y Cubby Broccoli. Paradójicamente, la Ealing, bajo el control de Balcon, entraba en su mejor periodo, dando a los temas europeos una dimensión británica. En 1945, Cavalcanti, Charles Crichton, Basil Dearden y Robert Hamer dirigieron una película de sketches sobre historias sobrenaturales, Al morir la noche (1945), que desde la perspectiva actual se considera la respuesta británica a los excesos de la alemana El gabinete del doctor Caligari (1919) de Robert Wiene. Poco tiempo después, Harry Watt hizo una película inspirada por el Ministerio de Propaganda, The Overlanders (1946), que recreaba la contribución australiana a la guerra, y Charles Crichton hizo Hue and cry (1947), versión inglesa de la novela de Erich Kästner, y Emil y los detectives, (sobre la que ya existían dos versiones cinematográficas alemanas). Más destacable fue la película de Robert Hamer It always rains on Sunday (Siempre llueve en domingo, 1947), que transformó el ambiente pesimista de la década de 1930 del filme de Carné / Prévert, para adaptarlo al Londres de la posguerra.
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