|
Pagina 4 de 4 Mención aparte merece Alfonso Arau, autor de las más comerciales Como agua para chocolate (1992), nominada al Goya en 1993, y la producción estadounidense Un paseo por las nubes (1995), nuevo ejemplo de la relación del cine mexicano con EEUU. Este país continúa absorbiendo el potencial humano mexicano y, aunque facilita la formación de excelentes técnicos, también lo despoja de algunos de sus representantes más brillantes. Este hecho ha dificultado en buena medida el desarrollo de una industria nacional propia y sólida. El 2000 fue el año del resurgir de la industria cinematográfica mexicana, que sacó a la luz un total de 27 proyectos. Parte de este éxito se debió a la aparición tres años antes de dos productoras y distribuidoras privadas, Amaranta Films y Altavista Films, que renovaron el panorama con películas como El evangelio de las maravillas (1998, de Arturo Ripstein) o Amores perros (2000, de Alejandro González Iñárritu). A esto se sumó la aparición de una nueva generación de realizadores entre los que se encuentran Beto Gómez (El sueño del caimán, 2000), Alfonso Cuarón (Y tu mamá también, 2001) y Guillermo del Toro (El espinazo del Diablo, 2001), entre otros.
<< Inicio < Anterior 1 2 3 4 Siguiente > Fin >> |