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Actor estadounidense y paradigma de la técnica de interpretación del Actor's Studio de Nueva York. Nació en Omaha, Nebraska, y debutó en Broadway en 1944. Fue descubierto gracias a su trabajo como Stanley Kowalski en Un tranvía llamado deseo (1947), de Tennessee Williams, personaje a medida para el estilo de interpretación naturalista del método de Lee Strasberg. Esta obra se llevó a la pantalla en 1951 por el director Elia Kazan con gran éxito.

Desde entonces ha mostrado su versatilidad interpretativa encarnando muy distintos personajes, desde Marco Antonio en Julio César (1953, de Joseph Mankiewicz) hasta el motorista gamberro de ¡Salvaje! (1954, de Laszlo Benedek). Recibió el Oscar al mejor actor en La ley del silencio (1954), de Elia Kazan, y aunque lo ganó de nuevo por su papel en El padrino (1972), de Francis Ford Coppola, lo rechazó en señal de protesta por la explotación de los indios americanos por parte de la industria del cine. Otras películas señaladas en su carrera, han sido Viva Zapata (1952), también de Elia Kazan; La casa de té de la luna de agosto (1956), de Daniel Mann; El rostro impenetrable (1961), que dirigió él mismo; Rebelión a bordo (1962), de Lewis Milestone, nueva versión del clásico de 1935 dirigido por Frank Lloyd; El último tango en París (1972), de Bernardo Bertolucci; Missouri (1976), de Arthur Penn; Apocalypse now (1979), de Francis Ford Coppola; Una árida estación blanca (1989), de Euzhan Palcy, y El novato (1990), de Andrew Bergman. En 1966 compró una isla en el Pacífico, donde ha residido por temporadas.
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